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La
Jornada Nacional por la Dignidad Campesina e Indígena que concentró
en la Ciudad de México a más de 2 mil 500 unorquistas de varios
estados del país, concluyó con buenos resultados.
Uno de los logros principales fue la apertura de la interlocución
con el gobierno federal que había venido privilegiando el trato con
organizaciones afines al partido en el poder. La movilización hizo
posible la instalación de mesas de trabajo con las dependencias
relacionadas con el sector rural: SAGARPA, SEDESOL, Comisión para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Reforma Agraria y SEMARNAP.
Ante dichas dependencias la UNORCA presentó proyectos para la
producción campesina que van desde el impulso a los agroempresas
sociales, fortalecimiento de cadenas productivas, innovación
tecnológica, hasta diversas propuestas específicas de los ramos
agrícola, pecuario, pesquero, acuícola, forestal y agroindustrial,
obteniendo compromisos concretos de financiamiento en su gran
mayoría.
En los encuentros con el poder legislativo, como parte de la jornada
nacional de lucha, la UNORCA consiguió que un grupo de legisladores
impulsen como propia la demanda de renegociar el capítulo
agropecuario del TLCAN para evitar que entre en vigor la apertura
total a las importaciones de maíz, frijol, azúcar y leche en polvo
en los próximos meses.
El
senador Rubén Velázquez, reunido con Olegario Carrillo e integrantes
de la Comisión Ejecutiva en el Salón Heberto Castillo, en la Torre
de El Caballito, asumió el compromiso de impulsar un punto de
acuerdo para que el Senado exhorte al ejecutivo federal a cumplir la
Ley de Desarrollo Rural Sustentable, particularmente en lo que se
refiere a la soberanía alimentaria, y que expida el reglamento
correspondiente.
Preparada y acordada en foros de consulta desarrollados entre enero
y julio del presente año, la jornada transcurrió del 23 de julio al
17 de agosto, entre gestiones, plantones, asambleas y mesas de
trabajo que rindieron frutos importantes para la UNORCA y el
movimiento campesino en general.
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