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PROGRAMA NACIONAL ALIMENTARIO
 

La UNORCA ha iniciado la gestión e instrumentación de su Programa Nacional Alimentario enfocado en la solución de las necesidades básicas de alimentación en el plano local comunitario mediante la producción social de alimentos.

El Programa Nacional Alimentario se constituye en el principal eje de acción de la UNORCA, en el programa estratégico de desarrollo, en su propuesta emblemática para atender la difícil situación de hambre y pobreza en nuestro país y particularmente en el campo.

Se trata de volver al origen, de solucionar nuestras necesidades con nuestros propios recursos, con la misma filosofía que lo hacían nuestros antepasados pero con un gran avance en el aspecto tecnológico. Se trata de respondernos una pregunta: ¿por qué si somos productores de alimentos existe tanta pobreza alimentaria concentrada en el campo? La respuesta es que sólo reordenando la producción y la distribución, cambiando nuestro modelo de desarrollo podremos solucionar nuestras necesidades.

Es en efecto un cambio de modelo. Debemos escoger entre producir para  nosotros o producir para el mercado. El paradigma que ha fracasado es el que nos conduce a producir para el mercado para tener más ingreso, a orientarse hacia la exportación para que haya más divisas, hacia un mercado global sin reparar en costos, hacia un consumismo imperante que nos obliga a sobreexplotar nuestros recursos naturales y nuestro trabajo, para mantener la rentabilidad y no caer en cartera vencida y pérdidas.

Ahora el nuevo paradigma debe ser que resolvamos nuestras necesidades básicas de alimentación a nivel local comunitario con la producción social de alimentos. ¿Eso es posible? Por supuesto que sí. Es la soberanía alimentaria impulsada desde abajo.

 

Estrategas de instrumentación

 

El Programa Nacional Alimentario se sustenta en los siguientes componentes:

 

1.- Es un programa organizativo.- Busca la reorganización de nuestras actividades y nuestra estructura, significa una reorientación del destino de nuestra producción. Con ello debemos tener claro que nuestro principal activo como productores es nuestra organización. El debilitamiento del ejido, la individualización de los programas públicos, las reformas en el ámbito agrario han provocado la pérdida de nuestra fuerza organizativa y que ahora dependamos del mercado. Con el nuevo paradigma necesitamos reorganizarnos a nivel de grupos de trabajo, de producción, de distribución, en cooperativas, por ejemplo, para desde ahí solucionar nuestras necesidades alimentarias.

La producción social debe volver a ser nuestra prioridad, así como el abasto local, la tienda de distribución, las reuniones de coordinación, y la asamblea como mecanismo de coordinación de nuestras actividades.

Necesitamos que en las 2 mil 974 sociedades que integran la UNORCA (107 mil familias en conjunto) se discuta, se apruebe y se instrumente un plan alimentario para sus miembros.

 

2. La capacitación es el eje esencial y está compuesta de las etapas siguientes:

Primero es la promoción del programa en los estados propuestos para los módulos demostrativos (Chiapas, Guerrero, Veracruz, Hidalgo, Chihuahua y Oaxaca), selección de las comunidades participantes y de los integrantes de la comunidad (50 por estado) que participaran en los talleres para la Evaluación Rural Participativa.

El siguiente paso es que los integrantes de las comunidades capacitados acompañados en lo posible de técnicos de UNORCA, realicen en cada comunidad el ejercicio de Evaluación Rural Participativa que nos permita conocer la situación específica y el potencial de cada comunidad. (Diagnóstico).

De los integrantes de las comunidades que elaboraron los documentos de planeación participativa se elegirán a los elementos que se capacitarán como promotores alimentarios y que se prepararán a través de un diplomado en la Universidad Autónoma Chapingo sobre la instalación de Módulos de Producción de Alimentos que serán la base del desarrollo de proyectos replicables en cada comunidad o grupo de trabajo.

Contando con los resultados del diagnóstico y planeación comunitaria, se elaborarán la propuestas de proyectos que deberán contener los módulos demostrativos. Se deberá tomar en cuenta las plantas y animales silvestres de la región que son susceptibles de ser aprovechados o se aprovechan en la dieta local, de preferencia se buscará evaluaciones bromatológicas que nos ayuden a conformar dietas alimenticias con estos elementos.

3. Modelo de Módulos de Producción de Alimentos

• Comprende una serie de componentes retroalimentados entre sí, de tal manera que funcionan como un todo (Enfoque sistémico)

• Ejes centrales:
– Diversificación de la producción
– Uso eficiente de recursos

• El reciclaje de residuos es un aspecto fundamental en el sistema ya que de esta manera se completa el flujo de energía entre los componentes y cada componente contribuye con economía al sistema y complementa el ingreso familiar.
 

4.- Tenemos las tecnologías más avanzadas.- Contamos con el apoyo más avanzado en producción, con las tecnologías más eficientes en producción de alimentos. Está demostrado que podemos producir hasta mil toneladas de hortaliza por hectárea en invernadero, está demostrado que con producción modular, que con energía solar, con cosecha de agua y con hidroponía podemos producir alimentos aun en las zonas más pobres en recursos naturales: donde hay escasez de agua, carencia de energía eléctrica y en terrenos que no tienen suelo.

Mediante el convenio con la Universidad Autónoma Chapingo podremos contar con la asesoría y capacitación para disponer de estas tecnologías. Salgamos de la discusión sobre rentabilidad económica en la que nos han metido casi todas las instituciones. Necesitamos a los mayores para recuperar la agricultura tradicional campesina. Necesitamos a los jóvenes, ellos serán una excelente vía para acceder a las innovaciones tecnológicas.

 

5.- Los Promotores Alimentarios.- Preparamos un intenso programa de capacitación y formación con la Universidad Autónoma Chapingo para incorporar a un promotor alimentario por cada 20 comunidades o grupos organizados, se trata de un miembro nombrado por la comunidad que será becado para irse a preparar a la universidad y será el encargado de elaborar el proyecto de producción de alimentos para la comunidad, mediante una metodología de planeación participativa.

El promotor puede ser un profesionista egresado de cualquier universidad o bien un hijo de campesino con voluntad de trabajar por la comunidad, estará becado por un periodo mínimo de 2 años para reproducir hasta en 20 comunidades este esquema de trabajo. Los promotores serán acreditados con un reconocimiento por la UACh pudiendo obtener su diploma o titulación como postgrado.

 

6.- El Plan de Gestión. Se preguntarán ¿y los recursos de donde salen?, un programa de este tipo puede hacer que tengamos los alimentos básicos y necesarios en cada una de las comunidades donde esta presente la UNORCA pero requiere de cuantiosos recursos. Si elaboramos un buen plan de gestión en base a la oferta institucional y reorientamos los programas hacia proyectos alimentarios, tendremos un buen resultado. No estamos esperanzados en que existan recursos adicionales, en esta primera etapa queremos que los apoyos existentes nos sirvan para solucionar el problema, por ejemplo los recursos asignados a un FAPPA o un PROMUSAG son suficientes para un pequeño invernadero, o para un módulo de producción de peces, lo que necesitamos es reorientar los recursos de los diferentes programas de SAGARPA, de adquisición de activos, de infraestructura, etc. Lo relativo a los promotores alimentarios podrá solventarse con los programas de apoyo a formulación de proyectos y capacitación, así como recursos de los gobiernos de los estados.

 

7.- Una amplia Campaña de Educación para la Alimentación Sana y Suficiente. El principal cambio lo podemos obtener con la concientización de que necesitamos tener una alimentación sana, lanzaremos una campaña contra la comida chatarra, contra los productos transgénicos, promoveremos la comida orgánica, sin agroquímicos ni aditivos, buscaremos rescatar la comida tradicional, la cultura regional. Hacer carteles y programas de difusión de alimentación sana y sobre la higiene y la elaboración de alimentos. Pesar a nuestros niños y tener dietas especificas de atención. Muchas necesidades proteínicas las lograremos con alimentos o cultivos regionales. La educación debe ser el pilar de nuestro programa.

 

8.- Aprovechemos nuestros recursos.- Estamos hablando de una propuesta de agricultura campesina que aproveche nuestra disponibilidad de recursos naturales, nuestras parcelas y espacios comunes, nuestra experiencia como organización, nuestro nivel de gestión, nuestra especialización regional. Debemos demostrar que el minifundio no es un obstáculo para resolver nuestro problema alimentario.

 

9.- Constitución de una cadena de Comedores Populares a partir de los excedentes de alimentos que existan en la comunidad. A partir del incremento en los niveles de producción y productividad esperados se aspirará a generar estos comedores populares.

 

10. Convenio con la Universidad Autónoma Chapingo

Objetivos

 Diseñar y establecer paquetes tecnológicos en producción, procesamiento y comercialización de los recursos y productos del sector rural susceptibles de ser adoptadas por los productores.

 Impulsar el mejoramiento tecnológico en las unidades de producción de los productores rurales a través de la investigación, desarrollo, innovación y transferencia de tecnología.

 Transferir tecnologías a través de cursos y talleres de capacitación a productores, técnicos y promotores alimentarios interesados.

 Manejar y evaluar el Sistema de Producción Integral para demostrar la autosuficiencia de los subsistemas del mismo.

 Fomentar el uso sustentable de los recursos a través de la reutilización de residuos y subproductos del medio rural.

 Generar información para su divulgación sobre la instrumentación y manejo de un Sistema de Producción Integral Rural para la Soberanía Alimentaria.
 

Metas

1. Atender 7 regiones de los estados de Guerrero, Chiapas, Veracruz, Hidalgo, Chihuahua y Oaxaca.
2. Desarrollar 4 talleres de capacitación para el desarrollo de los TERP.
3. Capacitar a 200 integrantes de las comunidades en el Desarrollo de Talleres de Evaluación Rural Participativa ,

4. Desarrollar por lo menos 100 diagnósticos comunitarios y su planeación participativa.
5. Establecer por lo menos 4 Módulos de Producción de Alimentos.
6. Capacitar a 20 jóvenes en el Desarrollo de MPA a través de un diplomado de un año en la UACH.
7. Establecer 100 propuestas de Desarrollo Comunitario bajo el modelo de Soberanía Alimentaria.
 

La UNORCA desde su constitución y durante toda su historia se ha caracterizado por ser una organización campesina propositiva, lejos de ser una organización sustentada sólo en la demanda. La UNORCA ha planteado diferentes modelos de desarrollo para el campo: desde el fortalecimiento organizativo, la consolidación de la producción ejidal, en defensa del ejido, la apropiación del proceso productivo, la construcción de una vida digna, la justicia y la equidad social, el Plan para la Reactivación del Campo, etc. Tanto hemos señalado nuevas políticas públicas para el campo, como una nueva relación campo – ciudad, así como una nueva actitud ante los problemas ambientales mundiales como la crisis climática, y en todos los casos hemos propuesto acciones concretas que han significado una correspondiente transformación de nuestra organización. El Programa Nacional Alimentario no será la excepción.

 

Mantenemos la tesis de que cualquier programa social que no genere organización se convierte tarde o temprano en un programa asistencial y eso lo vemos en los esquemas de Oportunidades y las acciones individualizadas de la actual política social, por ejemplo los casi 300 pesos que entrega la Sedesol con su programa alimentario a casi 5 millones de familias para adquirir alimentos en esta situación de crisis se convierte en una acción efímera, ya que alivia temporalmente esa necesidad, pero no la soluciona de fondo, es sólo un paliativo a la crisis y nosotros requerimos soluciones estructurales.

 

La alimentación es una necesidad básica y fundamental de la humanidad, y la producción de alimentos es nuestra principal actividad. El principal objetivo del Programa Nacional Alimentario será la producción de alimentos a nivel local y comunitario para solventar los problemas de hambre y desnutrición que se vive en el medio rural, esto es partiendo de los actuales índices de marginación, pobreza, desnutrición y desempleo que se viven en el campo y donde estos índices son más acentuados. Se sabe que 7 de cada 10 pobres viven en el medio rural, nos proponemos que dichos índices sean radicalmente modificados en el corto plazo a partir de la producción social de alimentos.

 

La justificación de nuestro programa se expresa como una respuesta ante la difícil situación que vivimos, de crisis alimentaria mundial y local. Los incrementos de precio en los alimentos y productos básicos rebasan en mucho los aumentos salariales obtenidos, así como los índices de inflación estimados por el gobierno federal. La reducción de las reservas mundiales de maíz, trigo soya y arroz han provocado el incremento en la bolsa de 52 % en maíz y 34 % en soya en los precios mundiales de estos productos. Falta aun su repercusión en México en los próximos meses, una vez que agoten las existencias, se realicen las importaciones y se procesen los productos.

 

A la fecha en nuestro país ya algunas frutas y hortalizas presentan incrementos de precios espectaculares, llegando hasta un 120 %.

 

En algunos países de África se presentan amotinamientos y protestas por los incrementos de precios de los alimentos. También varios gobiernos preparan estrategias para enfrentar la posible escasez de los productos alimentarios.

 

Ante la crisis, la respuesta oficial en México es débil, el gobierno federal carece de una política alimentaria, sólo propone más de lo mismo, sugiere incrementar las importaciones, aumentar las coberturas y los apoyos a la comercialización. En días recientes el debate se expresó ya con respuestas ideológicas: los voceros del Partido Acción Nacional expresaron que la escasez de alimentos se debía a que los campesinos éramos flojos y nos la pasábamos sentados esperando los apoyos de subsidios, ignorando con ello y justificando todo el daño que el Tratado de Libre Comercio provocó  a la agricultura campesina y al país. Y los efectos negativos que 30 años de política neoliberal han provocado en el campo, con la creciente migración de casi un 50 % de la nueva población económicamente activa (desactivada) que cada año se debería incorporar al trabajo y que prefiere emigrar, más el hambre, la marginación y la desnutrición en el campo.

 

Para ver el tamaño del problema cabe recordar que en 1996 la ONU realizó la “Cumbre Mundial de la Alimentación” cuyo compromiso principal fue reducir el hambre en un 50 % en 15 años, para pasar de 800 a 400 millones de pobres en el planeta. Cumplido el plazo tenemos que la población con hambre no se redujo sino todo lo contrario, llegando con la crisis del 2007 a los 1,040 millones de pobres, que seguramente se aumentarán con la actual crisis.

 

En México estamos indefensos ante la crisis mundial de alimentos. El tratado de Libre Comercio de América del Norte y los más de 30 tratados que tenemos con casi una centena de países nos hacen altamente sensibles a los incrementos de precios y la carestía. La apertura es tal y unilateral que el gobierno federal emitió un decreto en la navidad del 2008 donde se eliminan en un 70 % los aranceles existentes en el comercio con países socios o no socios comerciales, la desgravación será total a finales del presente 2011.

 

México resintió en enero del 2007 el llamado tortillazo, cuando se incrementó el precio de la tortilla en un 40 al 60% y el subsecuente incremento de precios que sumió en la pobreza a más mexicanos. En octubre pasado enfrentamos un intento de incremento de la tortilla en 4 pesos, supuestamente la acción oficial evito el incremento pero este se dio en aumentos variables en los estados. Ahora enfrentamos incrementos generalizados en casi todos los productos. Preocupante es que los efectos de la caída en las reservas de granos aun no se han sentido en nuestro país y se carece de una política de atención y prevención.

 

Alarmante dependencia alimentaria

 

En México carecemos de una política alimentaria. Si bien la palabra alimentación forma parte de las siglas de SAGARPA, a nivel de políticas y programas se observa una total ausencia, igual sucede con las metas y objetivos específicos en la producción de alimentos, los cuales no forman parte de la política pública. Por ello como UNORCA propusimos un presupuesto alternativo para el campo que redujera la dependencia alimentaria, fomentara el empleo y la producción campesina, el cual fue ignorado. (Ver presupuesto)

 

Revisemos algunos datos de la situación de crisis y pobreza en México:

 

Según el CONEVAL la pobreza se incrementó con 5.6 millones de mexicanos más, sólo en lo que va del sexenio, principalmente en lo relativo a la pobreza alimentaria.

 

La dependencia alimentaria se duplicó en los últimos 3 años al pasar las importaciones de alimentos de 12 mil 500 millones de dólares (MDD) en 2006 a 23 mil 362 MDD en el 2008, ahora es 10 veces mayor a 1982.

 

Según la Auditoría Superior de la Federación importamos el 42 % de los alimentos que consumimos.

 

Ocupamos el nada honroso primer lugar en obesidad en el mundo, la desnutrición infantil es del 40 % y la obesidad en nuestros niños afecta al 33 % de ellos.

 

Importamos el 33 % del maíz que consumimos, el 95 % del soya, el 80 % del arroz, el 31 % del trigo, el 40 % de la carne de res y puerco, el 20 % del frijol y tenemos el primer lugar como importadores de leche en polvo del mundo.

 

Por ello demandamos reducir la dependencia alimentaria en un 30 % como un propósito claro y medible, lo que significa que el presupuesto, las políticas y los programas contengan metas específicas de producción de alimentos.

 

Otro tema de gran impacto es lo relativo a la comida chatarra, no podemos permitir que las recientes disposiciones de la SEP de hacer minoraciones de comida chatarra sean la solución a la obesidad infantil, lo falso de la solución consiste en que se incrementará el consumo de estos productos ya que los niños en vez de comprar un paquete comprarán más.

 

Garantizar la soberanía alimentaria

 

Requerimos hacer efectiva la soberanía alimentaria expresada en el capítulo XVII de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, dando prioridad a la producción nacional y a los productos básicos y estratégicos.

 

Por ello demandamos que el presupuesto contuviera metas claras de acción para la reducción de la dependencia alimentaria, con actividades y compromisos medibles, para ello propusimos las siguientes metas de producción para el presupuesto 2011, como se expresan el siguiente cuadro:

 

Producto

Producción Nacional Ton.

Incremento en la Producción

Dependencia Alimentaria (Importaciones)

%*

% de reducción

Arroz

334,345

100,000

927,009

74.5%

10.7

Frijol

1222,770

100,000

202,082

14.1%

50.0

Maíz

24,958,303

2,000,000

7,943,998

24.1%

25.0

Soya

194,123

200,000

3,357,401

94.6%

5.9

Trigo

4,089584

300,000

1,801,754

31.0%

16.0

Leche

10,689,748

1,000,000

1,803,760

14.5%

55.0

FUENTE: Elaborado con los datos del Tercer Informe de Gobierno. Poder Ejecutivo Federal.

 

Propusimos también:

 

Crear un Programa Alimentario, alineando el PEC al mandato de la LDRS en sus artículos del 178 al 183, convertir al Programa Especial de Seguridad Alimentaria ((PESA) en un componente para reducir la incidencia del hambre, incrementar la instrumentación del programa vía las organizaciones de productores.

 

Integrar a este Programa Nacional Alimentario en un ejercicio de reagrupación y reorientación del gasto, los programas de PESA, Adquisición de Activos Productivos, Reserva Estratégica de Granos, y los Programas Alimentarios de la SEDESOL.

 

Garantizar la producción regional y local de alimentos.

 

Respaldar que los programas alimentarios sean abastecidos por la producción social, incorporar mecanismos directos de atención a la pobreza alimentaria, la obesidad y la desnutrición, tales como desayunos escolares, comedores populares y sistemas de abasto rural.

 

Los lineamientos para atender la soberanía alimentaria se basan en:

 

El derecho que tenemos los pueblos a definir qué producir y cómo producir.

Definir libremente las políticas públicas para un consumo sano y suficiente.

Respetar nuestras culturas, los patrones de consumo.

Respetar el derecho de los campesinos a seguir siendo productores de alimentos.

Fomentar la producción orgánica, ecológica y respetar al medio ambiente.

 

Una profunda y efectiva Reforma Institucional

 

La situación actual de crisis alimentaria y abandono del campo requiere, de una profunda reforma institucional que responda a los intereses de la población rural, ya señalamos que se carece de una instancia para atender y superar el hambre, también de que se carece de metas para atender el problema alimentario, razón por la que exigimos que exista una verdadera política de estado para solucionar el  problema alimentario.

 

El principal elemento de la reforma institucional es que se cuente con una instancia encargada del diseño de las políticas publicas para atender el problema alimentario y encargado, también de la aplicación de los programas respectivos, por ello nos proponemos presentar una iniciativa ciudadana al Congreso de la Unión para crear la Comisión Nacional de Alimentación mediante la reforma a la Ley de la Administración Publica Federal.

 

La creación de la Comisión Nacional de Alimentación como un organismo autónomo tiene gran importancia por las siguientes razones:

 

1.- Requerimos evitar que los programas clientelares sigan sustentados en la necesidad y el hambre, evitar que cualquier política pública explote esta necesidad y lucre políticamente con ella. Actualmente los programas sociales son aplicados por los diferentes niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) dirigidos siempre con un criterio clientelar hacia sus grupos de apoyo, de ahí que se tenga poca eficiencia en la reducción de la pobreza alimentaria porque los apoyos son asistenciales, porque a la autoridad le es más rentable electoralmente dar un recursos en efectivo, entregar propagandísticamente los apoyos y directamente por el funcionario interesado para que exista siempre una gratitud hacia él y consecuentemente se ganen votos con ello. Necesitamos evitar la  perversidad electoral con que se usa la pobreza.

 

Evitar el presidencialismo de caravana en los programas sociales, pero también evitar el partidismo de cuotas en la asignación del presupuesto, a los estados, por ello es urgente y necesario que exista una institución con autonomía para ejercer la política pública alimentaria y aplicar los programas.

 

Proponemos la inmediata constitución de la Comisión Nacional de Alimentación como organismo público descentralizada con los recursos existentes para este rubro y su transformación en un periodo de un año al Instituto Mexicano de la Alimentación como organismo autónomo.

 

2.- Eliminar la gran dispersión existente en los programas relacionados con la alimentación y su necesaria incorporación al Programa Nacional de Alimentación generando la sinergia que exige la atención de este problema.

 

Basta señalar que la SAGARPA tiene recursos para promover la producción de alimentos pero que lo mismo esos recursos se pueden utilizar para promover la exportación de productos y no necesariamente la alimentación nacional, igualmente no existe una clara definición del rumbo de los productos entre la gran empresa (los agro negocios) y la agricultura campesina; la Secretaria de la Reforma Agraria destina recursos productivos a FAPPA y PROMUSAG; la SEDESOL tiene una serie de apoyos que se convierten en asistenciales, destacando los de Oportunidades, Coinversión, Programa Alimentario, Programa de Abasto Rural, LICONSA, Opciones Productivas, la Secretaria de Salud y la de Educación cuentan con campañas educativas y de difusión. En conjunto estos programas suman de 24 mil a 50 mil millones de pesos.

 

La dispersión, la falta de concurrencia y la ineficiencia son la principal característica de esta acción institucional, pero todas las deficiencias se ven subsanadas si las autoridades (de los diferentes niveles) entregan recursos públicos a sus electores.

 

Agenda legislativa por la alimentación

 

La acción legislativa por la alimentación de los mexicanos tiene entre sus prioridades las siguientes acciones:

 

Impulsar la aprobación por los congresos locales de la reforma constitucional del derecho a la alimentación aprobada por el Congreso de la Unión.

 

Reformar la Ley de Desarrollo Rural Sustentable creando el Sistema Nacional Alimentario como instancia de coordinación de la acción institucional del estado.

 

Presentar y promover la aprobación de la iniciativa de ley que crea  la Reserva Estratégica de Alimentos y Granos.

 

 


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